Mi impulsividad, mi ''rareza'' e inconformismo me mantienen en los márgenes del libro con la historia que jamás viviré.
¿A qué juego? A intentar sentir algo. Aparezco, descoloco, ilusiono y destrozo.
Quizá me esté volviendo cobarde, insegura. Quizá solamente vuelvo atrás, retrocedo, me convierto en el fantasma del pasado, el que tanto temí y creí dejar atrás. Quizá solamente mi grado de bipolaridad me achaca más a menudo y con fuerzas poco comunes.
La gente insiste en afirmar que con el paso de la vida y el tiempo, vamos entendiendo quién somos realmente, pero, yo discrepo, ¿qué hay de todas las personas que nunca llegaron a conocerse? Amargo y característico escepticismo.
Amarga mezcla de Cobain, Vicious y Monroe.