Se fragmentan las imágenes, se suceden en blanco y negro, parece la película que nunca creíste poder ver. Tu propia tragicomedia, es irónico. ¿No lo es?.
Empieza la banda sonora, comienza con mil novecientos noventa y nueve. Te agarras a todo lo que te hizo mirar a la muerte a los ojos y sacar número impar. Te lo crees tanto como te creíste ser feliz así.
Se preceden los días. Te has perdido, has perdido hasta la cuenta. La medida de tiempo está sobre valorada.
Vuelves a la oscuridad insondable. Tu pálida piel ya no es transparente y de porcelana como solía serlo. Tus lunares ya no adornan más que un cuerpo metafóricamente desnudo. El perfume de tus noches reversibles no es más que polvo, polvo entre un par de películas a medio ver. Y entre el ir a venir onírico, casi insoportable, comienzas a reclamar la ausencia, palpas la angustia de tus propias pulsaciones sin la voz que te cerciora: no se pararán. Ya ha pasado tanto tiempo como personas por tus labios. Intentas saciar un vacío casi vicioso, en su imaginación estás esperando tumbada en su cama con tus brazos entre tus medias. En medio de los treinta grados solo se siente el bajocero erosionando lo que pareció ser un reloj ajustado meses atrás.
¿Esa es tu nueva vida, no? Entrar, romper, descolocar e irse. Pero ¿a caso tu la has elegido? Bien sabes que ella te eligió a ti hace ya muchos inviernos a flor de piel. Es entonces, y sólo entonces cuando escrutas con parsimonia tus facciones. Al principio te horrorizas, serías capaz hasta de odiarte si es que no lo hacías ya antes. Susurras: ''hasta aquí llegó el ritual de enfados y canibalismo estúpido''. Dejas de creerte por milésimas de segundo lo que ves frente al espejo. Una curva casi vertical y picajosa rompe el rostro pálido. El extremo de la malicia ha tocado fondo. Si existía algo de ti en aquel cuerpo vestido de hielo, acababa de coger las maletas. Creo que sus últimas palabras fueron: no te fíes de un animal herido.
¿A caso Platón logró realmente salir de la cueva? Aquí no hay sitio más que para el grito y la ficción.