domingo, 24 de febrero de 2013

COEXIST.

"El que teme sufrir, sufre de temor." Proverbio chino. Ya he vuelto al bucle, a rizar el rizo. No pensar, habíamos quedado en que no ibas a pensar más. Distráete, recrea. Nietzsche, leer Nietzsche. Dios no existe. Metáforas, metonimias, antropomorfismos. La moral cristiana va contra la naturaleza del ser humano. Lo que realmente va contra la naturaleza es ésta dichosa necesidad que me carcome. María, estás volviendo al principio. Relájate, toma aire. Qué irónico el vacío de mi pecho y lo lleno que está mi jardín de colillas. Joder, estás pensando otra vez. Abstraerse. Boson de Higgs, manchas solares, la constitución de 1812, las siete y veinte. Ya son las siete y veinte y estás en el punto de partida. Sigue. Napoleón en Chamartín, Bárbara tiene diarrea, serotonina, dopamina. No, ya estás yendo por el mal camino otra vez. Mayo, cerezas. Ya basta María. Side B, bancos, Opencor. Te estás pasando otra vez. Piel de porcelana, constelaciones, mirada enigmática. Joder, seré masoquista. 




martes, 19 de febrero de 2013

Dulce introducción al caos.

''Nietzsche entiende que la realidad no tiene ningún significado en sí, bien que exista como un ser; tampoco existen hechos eternos, como tampoco existen verdades absolutas ni mundos metafísicos, ni un más allá, ni lo bueno ni lo malo en sí, pues lo primero no es más que una convención y lo segundo está motivado por la preservación de uno mismo.''

''¿A qué crees que has venido a este mundo?''. ¿A qué creo que he venido a este mundo? ¿A caso alguien podría responder a semejante cuestión? No sé, como quien gana la lotería, se despierta un Lunes o estornuda en medio de una discusión. Hay cosas que uno simplemente no entiende o carece de conocimiento para poder explicar.
Nacer. Morir. Se supone que entre ambos conceptos vivimos. Vivir. Supongo que he venido a este mundo a vivir. ¿Vivir? Vivir duele. Desde el primer momento en el que el conjunto de células forman un ser vivo, duele. Nacer duele. Respirar duele. Crecer duele. Aprender duele. Equivocarse duele. Madurar duele, ¡hasta las espinillas duelen! ¿Entonces? ¿Qué sentido tiene esto?
''La vida es un valle de lágrimas'' por San Agustín. Nacemos para morir y somos conscientes de ello, pero seguimos viviendo. Vivimos sufriendo e irónicamente, sufrimos para vivir. Y mientras tanto buscamos razones que jamás llegaremos a encontrar, los ''por qué'' que nunca tendrán una respuesta. Queremos conocernos y ni una vida basta, pero es la única que nos dan. Una oportunidad sin pronóstico alguno, que ni siquiera asegura una posible tarjeta verde.
Sin embargo, saltamos de los coches en marcha, fumamos, bebemos, nos metemos todo tipo de droga, rajamos nuestras muñecas, nos medicamos, matamos, corremos, nos precipitamos desde azoteas si es necesario. Amamos. ¿Con qué fin? Agarrarse a lo que nos ha sido concedido desde el minuto cero. Nos salvamos y nos perdemos pretendiéndolo, sólo por intentar sentirnos vivos y a veces conseguirlo. Encontramos una fuerza irracional e incomprensible dentro de cada alma (si es que en algún momento ha existido) que no sólo quiere ser, sino durar. Coexistir, sobrevivir, establecerse, estar. Respirar. Respiramos aún sabiendo que ello nos oxida.

Estamos divididos en dos partes, una de ellas extasiada por sentirse desgraciada y la otra intentando salir a flote. En nuestras manos queda la decisión de saber a qué acera nos apetece pertenecer.



martes, 12 de febrero de 2013

La mecánica del corazón













''Cuando tengo mucho miedo, noto que la mecánica de mi corazón patina hasta tal punto que parezco una locomotora de vapor en el momento en que sus ruedas chirrían en una curva. Viajo sobre los raíles de mi propio miedo. ¿De qué tengo miedo? De ti, en fin, de mi sin ti. El vapor, pánico mecánico de mi corazón se filtra por debajo de los raíles. Nuestro último encuentro aún está tibio, sin embargo, tengo tanto frío como si jamás te hubiera encontrado ese día, el día más frío del mundo''.