jueves, 15 de mayo de 2014

Joining the dots.

''Y lo supe, porque estabas allí de pie, interpretando, como si cada una de las cosas que decías fuesen una historia y millones al mismo tiempo. Y las interpretabas tan bien, tan desenfadada, como si por un momento pudieses contener la respiración de todas las personas que te rodeaban, pero que yo no podía ver. Y pensé que podía quedarme allí sentado, esperando no, escuchando. Como un antojo de querer estar escuchando todo lo que pudieras llegar a decir; a contar; a inventar; como si tuvieras miles de fábulas y tuviese que investigar que parte de la historia es cierta y cual no lo es tanto.
Y movías los brazos, agitabas las manos de forma tan contagiosa que me parecía que nadie allí podía llegar a apreciar nada de lo que podía llegar a significar: nada pero algo.
Y estaba como contagiado, como lleno de alergia, como si pudieses desprender y aprehender, y es que no quería parar de ver aquel fenómeno que eras tú en ese preciso instante.
Pero entonces simplemente te callabas, y te quedabas como medio colgada, como si te balanceases entre las hojas, pero nunca abandonabas esa ternura y misticismo. Ciencia-ficción o algo así. Y se te veía en los ojos, como si fuesen túneles interminables de gusano, que te invitan a caerte y deslizarte por ellos como los toboganes en los parques de bolas.
Y me sentía un crío perdido en medio de una librería, sabiendo que tú estabas llena de libros e infinitas palabras.
Es extraño lo que evocas, andas por ahí como incitando, invitando de forma tan atrevida, que cualquiera tiene valor a entrar realmente. Entonces supe que tenía un problema. Eres un problema enorme de enunciado eterno que no para de dar vueltas y al que no puedes volver a encontrar el principio ni el final. No haces más que descolocar cosas sin darte cuenta y es eso lo que quizá me hizo caer, y me hace caer una y otra vez. Que tienes una capacidad de ordenar las cosas inconscientemente y cada día de una forma diferente. Eres una cosa y tantas a la vez, que colapsa, que estalla y te deja ahí, yo que sé cómo, pero ahí y diferente.

Yo no sé qué voy a hacer contigo, pero menos aún sé qué voy a hacer para dejar de estar tan intoxicado. A veces me pregunto si en algún momento realmente dejaste a alguien colarse en esa cabeza que parece un cajón desastre. Y yo creo que no. Yo creo que no porque cualquiera que hubiese podido aproximarse mínimamente a ese universo jamás habría podido aguantar salirse de él o salirse de ti.
Soy como un satélite girando sin querer en tu órbita, inconsciente de que ha quedado atrapado.''








No hay comentarios:

Publicar un comentario